Autora: Dra. María Victoria Delpino
La pérdida ósea es frecuente en personas que viven con HIV. En este estudio se evaluó la susceptibilidad de las células mesenquimales (MSCs) y de osteoblastos y adipocitos derivados de ellas frente a los tropismos R5 y X4 del virus. Aunque todos los tipos celulares mostraron susceptibilidad a ambos tropismos, no se observó replicación viral productiva. Durante la osteoblastogénesis, la deposición de matriz mineral y orgánica no cambió, pero sí se detectó una disminución de RUNX-2, un aumento de RANKL y mayor deposición de vitronectina, hallazgos compatibles con alteraciones en la señalización osteogénica y un sesgo hacia la osteoclastogénesis.
En la adipogénesis, la infección por HIV incrementó el tamaño de las gotas lipídicas de manera dependiente del tropismo, con un efecto mayor en X4, junto con el aumento de C/EBPα, C/EBPβ y PPAR-γ. Este fenómeno se asoció con cambios en enzimas lipogénicas y lipolíticas, interacción entre gotas lipídicas y lisosomas, y posibles intercambios con mitocondrias que favorecerían la acumulación de lípidos. Además, el virus moduló las SREBPs, especialmente SREBP2, cuya disminución se correlacionó con un aumento de IFNα2 e IFNβ1, sugiriendo una conexión entre metabolismo lipídico y respuesta antiviral. Los adipocitos infectados también mostraron un mayor cociente leptina/adiponectina y aumento de IL-1β e IL-6, contribuyendo al estado inflamatorio crónico.
Finalmente, CXCR4 fue clave en la adipogénesis inducida por X4, ya que su inhibición con AMD3100 redujo la formación y acumulación de gotas lipídicas, mientras que el bloqueo de CCR5 no modificó significativamente la adipogénesis inducida por R5. En conjunto, el HIV no logra replicación productiva en estos modelos, pero reprograma la diferenciación osteogénica y adipogénica, favoreciendo un microambiente asociado a desbalance óseo e inflamación.
