Autora: Dra. Claudia Sedlinsky
La obesidad es un desafío de salud global que requiere tratamientos efectivos para prevenir sus múltiples comorbilidades. La cirugía bariátrica, una herramienta importante para controlar la obesidad, puede asociarse a una pérdida ósea acelerada, más importante tras los procedimientos quirúrgicos malabsortivos que en los restrictivos, con un incremento significativo del riesgo de fractura que suele manifestarse a partir de los 3 años de la intervención.
Tras la cirugía se observa un aumento marcado y sostenido en los marcadores de resorción ósea, reflejando un estado de alta remodelación ósea. La evaluación densitométrica post cirugía bariátrica ha demostrado una pérdida significativa de densidad mineral ósea en la cadera con resultados menos consistentes en la columna lumbar. Estos cambios se asocian a un deterioro de la microarquitectura ósea revelando una menor densidad, menor espesor y una mayor porosidad en el hueso cortical, así como una menor densidad y número trabecular. Estas alteraciones, asociadas a otras condiciones como la pérdida de masa muscular que incrementan el riesgo de caídas, contribuyen a elevar el riesgo de fracturas.
Los mecanismos implicados son multifactoriales: deficiencia de micro y macronutrientes (entre otros, calcio, vitamina D, proteínas), disminución de la carga mecánica por pérdida de peso, cambios hormonales, de adipoquinas y mioquinas, cambios en la composición corporal y en la grasa de la médula ósea.
Por estas razones es fundamental investigar adecuadamente la salud ósea en los candidatos a cirugía bariátrica y sostener un estricto seguimiento postquirúrgico para prevenir el riesgo de pérdida ósea y fracturas en los años subsiguientes. Se deben considerar la suplementación de nutrientes asegurando un aporte adecuado de calcio, vitamina D y proteínas; promover actividad física antes y después de la cirugía con el objetivo de evitar la pérdida de masa muscular; y, cuando sea necesario tratar la osteoporosis, se deben utilizar preferentemente antirresortivos inyectables, asegurando niveles adecuados de vitamina D y calcio antes de su administración como parte integral del apoyo clínico tras la cirugía bariátrica.
Hospital Cesar Milstein y LIOMM, UNLP.
